Piratas de altamar

“En medio de altamar nace el barco «William». un sueño convertido en realidad. Un lugar donde los niños ponen a navegar su imaginación.”

Este proyecto nace el 2015 adelantando labores en el barrio Ramírez, ubicado en pleno corazón de la ciudad, en la zona central de Bogotá. Pensando en el fortalecimiento del tejido social, se adelanta actividades para aprovechar el tiempo libre de los niños y niñas que habitan el barrio. Estas actividades permiten un intercambio de saberes y generan reflexiones de vida entre quienes participan.

Como un primer acercamiento y símbolo de este proceso, la primera intervención realizada fue construir un parque para niños que se transformó en el proceso de construcción y terminó convertido en un barco pirata dentro de un barrio pirata. Desde ese momento se comienza una serie de reflexiones sobre lo que es ser pirata y estar marginado de un sistema.

Ramírez nace de la necesidad de un techo en una ciudad que expulsa a sus habitantes cuando el dinero no alcanza. Este barrio fue creciendo exponencialmente con la llegada de recicladores y personas de bajos recursos quienes poco a poco fueron habitando esas fincas baldías ubicadas en las montañas surorientales de la capital. La falta de estado es evidente en estas tierras piratas al carecer de servicios básicos suministrados por el distrito, dejando estas tierras piratas a la deriva.