IMAGINAR/CONSTRUIR/NAVEGAR

IMAGINAR:

Bastó con la articulación de diferentes manos, saberes y sentires para catalizar la alegría en una alejada comunidad del centro-oriente de la ciudad. Querer responder al llamado pirata del barrio Ramírez, nos hizo comprender que crear redes de trabajo implica ir más allá de la simple sumatoria de intereses o acciones espontáneas y entusiastas. Implica, por el contrario, sintonizar las ganas, las fuerzas, los anhelos y los quereres en la materialización de una meta construida en conjunto. Sólo así lo importante se sobrepone a lo urgente, aumentando la esperanza de hacer posible lo imposible; convirtiendo en realidad la premisa de que si nos unimos somos más, y de hecho, hacemos más.

CONSTRUIR:

Quizá no haya algo más interesante en esta historia que reconocer en ella una oportunidad de hacer ciudad de forma distinta. Transformar el entorno inmediato en una ciudad hecha para consumir y no sólo para habitar no es simplemente un acto de recursividad sino de rebeldía: la de no aceptar la ausencia de espacios y lanzarse a la tarea de crearlos. Quizá fue eso lo que despertó en esta comunidad pirata las ganas de no esperar a que la ciudad les incluyera, sino de hacer ciudad con lo que hay, con lo que se tiene.

En adelante, Ramírez será motivo de inspiración para miles de piratas que, al no ser parte de la ciudad existente han fabricado la suya propia. Piratas que escribirán su propio manifiesto sobre los suelos de un territorio cada vez menos ajeno; estableciendo que quien quiera ver surgir sus sueños de la basura deberá asumirse como pirata y dejar de esperar que la marea cambie, pues de sus manos dependerá conquistar nuevas utopías.

NAVEGAR:

El proyecto en el barrio Ramírez, con todas sus particularidades, hace evidente que este tipo de intervenciones no tienen un desarrollo sistematizado. Esto se debe quizás a que en ellas la contingencia juega un papel importante, ya que al realizarse junto con la comunidad, las intenciones, las vías y las herramientas tienen que estar ajustándose constantemente para mantener vivo el proceso creativo.

Es por ello que resulta necesario crear mecanismos para organizar, documentar y sistematizar todas las fases del proyecto. De tal manera, esta página web no sólo documenta un acontecimiento, como lo fue la construcción del parque en Ramírez; sino que abre ventanas para que las personas que aún hoy mantienen en movimiento este barco pirata puedan consignar sus reflexiones y experiencias. En tanto entendemos que son estas nuevas miradas y formas de narrar las que permiten la construcción de nuevas metas. Damos también el espacio tan pertinente y necesario para visibilizar la comunidad de Ramírez y reafirmar su lugar como agentes de una ciudad que es necesario resignificar desde las experiencias y narrativas propias de sus habitantes.

La socialización del proyecto tiene la intención de multiplicar este tipo de acciones y evidenciar el poder de la inclusión de la imaginación en los programas de trabajo e intervención en territorio con comunidad específica, en miras a la consolidación de una verdadera cultura de paz. Así, piratear este proyecto es permitir que continúe navegando. Ahora cargado de la promesa de futuras inquietudes, motivos, intenciones o acciones. Puesto que su propósito no es otro que despertar en quien lo estudie el impulso necesario para crear.